A cinco años de los primeros operativos de alcoholemia en la provincia, las autoridades consideran que todavía hay que mejorar muchos aspectos de los controles. La posibilidad de imponer la tolerancia cero para los menores de 21 años es una idea que suena muy fuerte desde hace un tiempo.

Si esta idea prospera, los conductores más jóvenes quedarán equiparados con los conductores profesionales de colectivos o taxis, a quienes tampoco se les permite probar alcohol. Según las autoridades, esta sería una forma más efectiva de concientizar a quienes más se arriesgan cada fin de semana.

Ante el alcoholímetro, Argentina es mucho más tolerante que otros países. En algunos distritos de EE.UU., por ejemplo, la ley penaliza a los conductores que superen la marca de 0,15 gramos de alcohol en sangre y en las ciudades de Alemania el límite es aún más bajo: 0,08 gramos. En Brasil el límite para los conductores es directamente cero.

Otro de los aspectos que las autoridades se plantean mejorar lo que tiene que ver con los puestos de control, que actualmente se ubican en diferentes puntos estratégicos de la provincia. Según se evalúa, deberían estar mejor ubicados y custodiados, de manera que para los conductores sea más difícil evadirlos. También proyectan sumar más operativos en diferentes municipalidades.